
Una infusión frutal y refrescante que combina la intensidad de la rosa mosqueta con el toque ácido del hibisco. El rooibos, la manzana y la fresa aportan suavidad y dulzura natural, creando una mezcla equilibrada y deliciosa.









Hierve agua.
En una taza, pon una bolsita de té junto con el agua hirviendo. Tapa la taza y deja que nazca el sabor.
Déjalo reposar entre 5 y 6 minutos y disfruta de esta infusión única.
